Igualdad de Género en la empresa: Cómo concienciar y fomentar buenas prácticas

Este 2018 ha sido un año histórico en lo que a derechos de la mujer se refiere. No porque se haya aprobado leyes a favor de la igualdad, sino porque ha significado un resurgir de las reivindicaciones feministas, especialmente durante el pasado 8 de marzo. A nivel empresarial, cada vez se habla más de la igualdad de género y de cómo fomentar la promoción de mujeres para puestos directivos, ya que todavía existe un resistente techo de cristal a pesar de los esfuerzos de muchos colectivos y fundaciones.

Desde Digital Talent Agency creemos en la necesidad de concienciar a las organizaciones sobre la importancia de la igualdad de género, especialmente aquellas que quieran reclutar el mejor talento. Por eso, en este artículo queremos mostrar algunas de las buenas prácticas que aconsejan desde la Fundación Mujeres para implementar una metodología de selección, formación y promoción del talento desde una perspectiva inclusiva y no discriminatoria.

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La sensibilización: La clave para conseguir igualdad de género en la empresa

El primer paso para conseguir la igualdad de género es sensibilizar a toda la empresa. Uno de los mayores retos es la contratación de personas víctimas de violencia machista, donde es necesario la concienciación a través de jornadas de sensibilización. Además, también es importante tener en cuenta que pueden surgir casos de violencia de género entre los empleados de la organización, y por lo tanto es importante prevenir este tipo de conductas mediante protocolos de actuación. En este vídeo del Instituto de la Mujer, algunos expertos hablan sobre las principales actuaciones para favorecer la igualdad de género en las empresas:

 

 

Buenas prácticas para fomentar la igualdad de género en las empresas

 

Aunque la sensibilización es un buen primer paso, lo importante es llevar a cabo medidas concretas para que pueda existir una verdadera igualdad de género dentro de la empresa. Algunas fundaciones, como la Fundación Mujeres, cuentan con una Guía de Buenas Prácticas para la integración de la igualdad de género en la gestión de recursos humanos de las empresas. Estas son algunas de las medidas que detalla:

 

Reclutamiento y selección

Tradicionalmente, las mujeres han tenido más dificultades para acceder al empleo que los hombres, a pesar de contar con un nivel similar de formación y experiencia. Además, también cabe destacar que históricamente las mujeres han tenido unos índices mayores de desempleo. Según la Fundación Mujeres, hay un claro desequilibro en los procesos de selección entre hombres y mujeres, ya que no solamente se selecciona a menos mujeres sino que también hay un porcentaje menor de currículums recibidos de mujeres. Además, existen sectores que mayoritariamente están ocupados por hombres, como podría ser por ejemplo el sector tecnológico. En este sentido, existen buenas prácticas para garantizar la igualdad de oportunidades en los procesos de selección, como por ejemplo:

  • Descripción del puesto de trabajo. Tendría que utilizarse un lenguaje inclusivo o neutro en las descripciones de empleo. Además, se debería poner el foco en los criterios objetivos requeridos en el puesto de trabajo, como por ejemplo los conocimientos técnicos, funciones y responsabilidades sin que se mencionen necesidades específicas en cuanto al sexo, la edad o la situación familiar del candidato o la candidata. Si la empresa decide poner sus valores en la oferta de empleo, también es importante que destaque su compromiso con la igualdad de oportunidades y, en especial, en la igualdad de género. De esta forma, las personas interesadas en la oferta de empleo podrán conocer cómo es la identidad corporativa de la empresa y podrán sentirse identificadas con los valores que transmiten.
  •  Imparcialidad en los procesos de selección. Es importante que no se haga una distinción entre las personas candidatas durante el proceso. Para garantizar la objetividad, un buen método son las pruebas técnicas e incluso los procesos de selección basados en Inteligencia Artificial, como los que llevamos a cabo desde Digital Talent Agency. En este sentido, es importante que el proceso sea transparente y se base en criterios demostrables que no den lugar a ambigüedades.
  • Potenciar una plantilla equilibrada. Si una empresa tiene un alto compromiso con la igualdad, los departamentos deberían estar equilibrados siempre que fuera posible. En este sentido, también es importante remarcar la importancia de contar con mujeres en los cargos de responsabilidad de las empresas.

 

Formación In Company

Según la Fundación Mujer, existe también desigualdad en la formación dentro de la empresa que reciben las mujeres, muy inferior a la que acostumbran a recibir los hombres. Según la fundación, la razón es que los cursos no están adaptados a las necesidades de las mujeres, tanto en temática como en horarios, ya que no se adaptan a su ritmo de vida ni a la promoción profesional a la que podrían aspirar. Por este motivo, se ve afectada la productividad y la competitividad en toda la empresa. La igualdad de oportunidades en formación, asimismo, conlleva que la empresa vea incrementada su eficiencia y que las mujeres de la plantilla se sientan valoradas, promocionadas y a gusto en su lugar de trabajo. Para que la formación In Company pueda llegar tanto a hombres como a mujeres, se aconsejan las siguientes buenas prácticas:

  • Planificación de la formación. La empresa debería pensar en las necesidades formativas tanto de hombres como de mujeres y tomar en consideración sus intereses, motivaciones y disponibilidad. En este sentido, es especialmente importante tener en cuenta la disponibilidad de horarios, ya que siguen siendo las mujeres las que mayoritariamente se encargan del cuidado de los hijos y de las tareas domésticas según los últimos estudios del INE, tanto en España como en el resto de Europa.
  • Contenidos. Los contenidos de la formación deberían permitir el desarrollo profesional, independientemente de quiénes sean los destinatarios de la formación. Además, es una buena oportunidad para concienciar a los trabajadores sobre la segregación ocupacional, ya que lo ideal sería fomentar la formación de cualquier especialidad, sector o profesión tanto para hombres como para mujeres. También es importante fomentar cursos de liderazgo y habilidades de dirección que motiven a trabajadoras y trabajadores para mejorar el desarrollo de su carrera profesional.
  • Difusión y evaluación de la formación. Para empezar, la difusión de los cursos debería ser no sexista, como también ocurre con las ofertas de trabajo. Al finalizar la formación, desde el Departamento de Recursos Humanos se debería analizar la participación de los trabajadores y, en especial, si tanto mujeres como hombres han encontrado facilidades para poder acceder a los cursos.

 

Promoción y desarrollo de carrera

Uno de los casos en los que se percibe más desigualdad es en la promoción de lo trabajadores, ya que el porcentaje de mujeres que son ascendidas es muy inferior al de los hombres, incluso contando con un nivel de formación y experiencia igual o superior. Aunque es una tendencia que está cambiando poco a poco, no son muchas las mujeres que ostentan cargos de responsabilidad dentro de las empresas. Existen varios motivos, desde discriminación de género,  hasta los prejuicios sobre la disponibilidad de las trabajadoras por la dificultad de conciliar la vida familiar con el trabajo. Para mejorar el desarrollo de carrera de las mujeres dentro de una empresa, algunas buenas prácticas son:

  • Planteamiento de la selección de los equipos para ascender. Si se difunde la información entre todas las personas implicadas, es posible que suscite el interés de todas las trabajadoras y trabajadores. Además de una buena comunicación, que es esencial, también es una buena idea crear una base de datos que recoja las aptitudes, habilidades y logros de los posibles candidatos a un ascenso para que, mediante criterios objetivos, se pueda elegir mejor la persona que será promocionada.
  • Evaluaciones del desempeño. Siguiendo con los criterios objetivos, se podría establecer un sistema de criterios de revisión y valoración. Según la Fundación Mujeres, en este punto es importante tener en cuenta aquellas habilidades que tradicionalmente se han atribuido al género femenino (como la capacidad de diálogo, el trabajo en equipo, etc) y no solamente valores que históricamente se han atribuido a los hombres (como la competitividad, y el individualismo)

 

Estas son solo algunas buenas prácticas que se recomiendan desde algunas fundaciones que promueven la igualdad de género. Existen muchas otras, que ya se están poniendo en práctica en muchas organizaciones. Lo primordial es que desde la dirección de la empresa se tenga consciencia de la diversidad de género y de la importancia de la igualdad de oportunidades que debería existir entre hombres y mujeres. No solamente porque significa un mejor trato hacia todas las personas que forman la empresa, sino porque también es un reflejo de los valores corporativos y de la aportación que esta hace a la sociedad.

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